JSON, XML y CSV: ¿qué formato deberías usar en tus automatizaciones?

Si alguna vez te has enfrentado a una automatización, seguro que te has encontrado con un dilema clásico: ¿qué formato de datos utilizo? JSON, XML o CSV. A primera vista parecen lo mismo: archivos de texto con información. Pero la realidad es que elegir uno u otro puede ahorrarte horas de trabajo o, por el contrario, complicarlo todo.

La buena noticia es que no necesitas ser programador para entender las diferencias. Piensa en estos formatos como tres formas distintas de empaquetar un mismo contenido. Lo que cambia es la manera de organizarlo, y dependiendo de tu objetivo, uno te resultará mucho más práctico que los otros.

Déjame guiarte: vamos a ver cómo funciona cada formato, qué ventajas tiene y en qué situaciones deberías usarlo.

JSON: el favorito de las automatizaciones modernas

Si trabajas con APIs, integraciones web o herramientas como Make o n8n, el formato que verás una y otra vez es JSON.

¿Por qué? Porque es ligero, fácil de entender y muy flexible. JSON organiza la información en pares de clave-valor y permite estructuras jerárquicas, lo que significa que puedes guardar listas dentro de listas, objetos dentro de objetos… sin complicarte la vida.

Ejemplo:

{
  "usuario": {
    "nombre": "Ana",
    "edad": 29,
    "suscripciones": ["newsletter", "premium"]
  }
}

Con solo mirarlo entiendes la información: el nombre de la persona, su edad y sus suscripciones. Nada de etiquetas largas ni complicaciones.

Ventajas: compacto, rápido, perfecto para APIs y datos complejos.
Desventaja: no es ideal si lo que tienes es una tabla con miles de registros.

XML: el veterano resistente

Antes de que JSON se pusiera de moda, XML era el rey. Y aunque hoy muchos lo ven como algo anticuado, sigue muy vivo en sectores como banca, seguros o administración pública.

XML es más rígido y verboso: necesita etiquetas de apertura y cierre, y puede incluir atributos dentro de cada elemento. Eso lo hace más pesado, pero también más formal y validable.

Ejemplo:

<usuario>
  <nombre>Ana</nombre>
  <edad>29</edad>
  <suscripciones>
    <item>newsletter</item>
    <item>premium</item>
  </suscripciones>
</usuario>

Si lo comparas con el JSON anterior, es exactamente la misma información, pero ocupa más espacio y es menos “amistoso” a la vista.

Ventajas: perfecto cuando necesitas validar la información y trabajar con estructuras estrictas.
Desventajas: pesado, menos eficiente y cada vez menos usado en entornos modernos.

CSV: el clásico de las hojas de cálculo

Ahora bien, no todo son APIs. Muchas veces lo que necesitas es mover datos masivos entre sistemas: un listado de clientes, un inventario, una exportación de ventas… y ahí es donde brilla el CSV.

El CSV (Comma-Separated Values) es el formato más simple: filas y columnas, como en una hoja de Excel.

Ejemplo:

nombre,edad,suscripcion1,suscripcion2
Ana,29,newsletter,premium

No tiene jerarquía ni estructura compleja. Solo valores separados por comas (o punto y coma, según el país). Eso lo hace extremadamente rápido y compatible con casi cualquier sistema.

Ventajas: ligero, universal, ideal para datos tabulares masivos.
Desventajas: imposible representar estructuras complejas, sin validación de datos.

JSON vs XML vs CSV: la comparación real

Para verlo aún más claro, aquí tienes una tabla comparativa:

JSONXMLCSV
EstructuraJerárquica (objetos/listas)Jerárquica (etiquetas)Tabular (filas/columnas)
LegibilidadMuy altaMediaBaja si hay muchos campos
PesoLigeroPesadoMuy ligero
ValidaciónLimitadaMuy robustaNinguna
Uso típicoAPIs y automatizaciones modernasSistemas legacy/empresarialesDatos masivos en tablas
CompatibilidadExcelente en la nubeAlta en entornos antiguosUniversal

¿Cuál deberías elegir en tus automatizaciones?

  • Si trabajas con APIs modernas → JSON. Es el estándar actual, rápido, flexible y el que mejor se entiende con herramientas como Make, Zapier o n8n.
  • Si conectas con sistemas corporativos antiguos → XML. Aunque más pesado, sigue siendo el idioma oficial de muchos entornos empresariales.
  • Si gestionas datos masivos en tablas → CSV. Ideal para exportaciones, listados y bases de datos que se procesan en bloque.

Conclusión

Piensa en estos formatos como en diferentes tipos de maletas:

  • JSON es una mochila flexible y ligera, perfecta para moverte rápido.
  • XML es una maleta rígida con candados: más pesada, pero con normas estrictas.
  • CSV es una caja de cartón: barata, simple y práctica para transportar muchas cosas iguales.

En tus automatizaciones, seguramente trabajarás sobre todo con JSON. Pero tarde o temprano te toparás con CSV (al importar o exportar datos) y quizás con XML si alguna empresa con la que conectas todavía lo usa.

La clave está en no verlos como enemigos, sino como herramientas complementarias. Si sabes cuándo usar cada una, tendrás tus automatizaciones mucho más ordenadas y eficientes.

Comentarios

0 respuestas a «JSON, XML y CSV: ¿qué formato deberías usar en tus automatizaciones?»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Mario Gómez Luelmo.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento: No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a HOSTINGER operations, UAB que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad